miércoles, mayo 18, 2005

shruti...

"lo unico realmente valioso que posees es lo que no podrias perder en un naufragio..."

Cuelgo aqui el ONE SHOT del RPG de Expelliarmus que escribí sobre Denys y Horace 10 años despues.
Con cariñu para toodos ^^:



Clavó sus ojos en el viejo reloj de pared, faltaba un minuto para las 11.
El tic tac del pequeño aparato resonaba en su cabeza pese al ruido que reinaba en el bar.
Si se esforzaba podia discernir alguna conversacion...frases sueltas, aunque nunca se molestaba en seguirle el hilo a ninguna.


Dirigió entonces la mirada hacia el contenido oscuro de su copa.


-Vaya- el recien llegado se desplomó sobre una silla- hoy has llegado tu antes. Tomaron las copas practicamente al mismo tiempo solo para mojarse los lavios en aquel liquido bohemio y negro.
Ni siquiera tenian que pedirlo ya. En cuanto uno de los dos entraba en el bar, y se sentaba en la mesa (siempre en la misma mesa, como si por alguna extraña razón o respeto innato de los extraños estubiera reservada para ellos), el camarero aparecía llevando con él dos medios vasos de absenta negra.


Cada dia, en le mismo bar...a la misma hora...desde hacia ya ¿Cuanto? algo mas de 10 años. Ninguno sabia como habia comenzado aquello. Nunca quedaban, y de sus lavios jamas brotó un...hasta mañana...nos vemos aqui...nunca se habian llamado, ni enviado una sola lechuza. Solo se veian en aquel bar.


-Algun progreso en tu mision?- de las largas conversaciones apenas quedaban recuerdos, o tal vez habia tantas cosas que recordar que era imposible deir una sola. Todo eran confidencias, anelos borrachos de deseo, y deseos truncados por el dolor, que revolvian las entrañas apretando fuerte...y como por arte de magia el hada aparecia para curarles de todo aquelllo.
Solo durante aquellas horas de bar, tan vacias de esperanzas como llenas de recuerdos, podian realmente soñar con cambiar el "yo deseo" por el "yo puedo".


-Sí- Denys apartó su cabello hacia atrás. Con el tiempo se había oscurecido, al igual que sus ojos y el resto de su alta y triste figura- el grupo mortifago en el que me infiltré pretendio....hacer de la suyas la otra noche. Avisé al ministerio de magia, por suerte lograron impedirlo...el problema es...es que ahora saben qu tienen un topo...hijos de puta.


-Ten cuidado ¿quieres?- los ojos grises y entrecerrados del muchacho recorrieron el bar, como si finjiera no escucharle. No podia evitar recordar que ese mismo muchacho de ojos grises, no hacia tanto tiempo, era quien se preocupaba de que siguiera cn vida.


-No se como mi madre lograba hacer este trabajo sin que yo nunca notara nada- esta vez dió un largo trago. Siempre ocurria. En los ultimos 12 años, cada vez que recrdaba a su madre, entrecerraba los ojos y pasaba algunos minutos en silencio. Horace lo sabia.


-Mañana es 24 de junio- susurró al cabo de un rato- es tu cumpleaños...¿quieres que hagamos algo diferente?- silencio.


Se miraron largo rato sin decir nada. Una chica tropezó contra su mesa y pidio disculpas mientras se alejaba.


-28 años ya- susurró, saliendo de su ensoñación-no, no haré nada.


-Entonces dejame almenos, que mañana pague yo la cuenta- el chico del cabello negro esbozó una mueca, que no pretendia mas que ser un extraño intento de sonrisa forzada.


Denys se recostó en la silla, y tomo el baso pensativo.


-En ese caso, mejor que me invites esta noche- lo apuró de un trago, y se puso en pié pesadamente mientras volvia a dejarlo sobre la mesa.


-Nos vemos- susurró Horace.


-Adiós.- Se giró y le sonrió. Horace tubo un estremecimiento. Otra vez, ante él, volvía a estar Denys. El Denys que había conocido en Howarts. Con los ojos azul brillante, y su eterno aspecto de andar perdido. Dió media vuelta y se marchó, con las manos en los bolsillos. El chico de ojos verdes se quedó aun un rato mas en aquel bar, ...con un nudo en la garganta...




...y el reloj, tocó las 12...


***************************************************


Examinaba el suelo sin interés. Los mortifagos estaban especialmente nerviosos despues de el ultimo golpe recibido. Denys se sonrió. Estaba harto de aquellos malditos bailes de mascaras de madrugada, harto de aquel trabajo, de aquella gente...de toda la gente.

¿Que luchaba para que los mortifagos no mandaran a la porra el mundo? ¿Y a él que le importaba el mundo?se sentía tan hipocrita haciendo aquel trabajo que tenia asco de si mismo.
Estaba traicionando a los mortifagos, que confiaban en él, y los estaba traicionando ¿porque?¿por el bien? y una mierda. Ni siquiera le quedaba ya un motivo por el que seguir adelante.
No le importaba el ministerio, y ni siquiera le quedaba nada que le hiciera luchar por si mismo.
Un rumor llegó a él. Un rumor como una tormenta.

Los seguidores de Voldemort sabían que habia un topo, un solo topo, y sospechaban de una mortifaga joven. No se equivocaban. Ella era como él. De la misma rama de ministerio...se llamaba...¿y que importaba ya? habia hablado con ella..una o dos veces solo, en el ministerio. Tenía coraje, y amor por lo que estaba haciendo. Algo que a él le faltaba. Y ahora planeaban matarla.

Que facil es ver como matan a alguien, y que dificil ser la victima.

A fin de cuentas Denys lo sabia. Ese habia sido su pronostico de vida. Lo habia sabido desde siempre.

Estaba solo en aquella sala, junto con dos mortifagos...dios...que claro estaba todo ahora. Lentamente se puso en pie y les miró.

Comenzó a hablar, primero elnto...como si se burlara de ellos, luego cada vez mas rapido.
Sabia lo que estaba diciendo. Las palabras aparecían en su mente como espejismos, pero no las oia pronunciadas por su voz. Todo iba muy deprisa. Habló de Voldemort, se burló de los mortifagos, y se vanaglorió de su último chivatazo al ministerio.

Los mortifagos respondieron algo, pero no les escuchó, su voz llenba la sala, una voz que las paredes repetían en forma de eco burlón. Una voz que él no comprendía, porque hacia tiempo que habia dejado de ser la suya, como si solo fuera un espectador silencioso de lo que ocurria.

-Bien Denys- vió a su madre...estaba allí, junto a los mortifagos-sabes que todo acto tiene consecuencas ¿no?

-Si- no le hizo falta hablar, su madre le entendia, su madre estaba allí...ahora todo estaba bien.

-Y ¿estas dispuesto a aceptarlas, para salvar a esa chica?

-Si.

-¿Sabes?- la dama sonrió, como siempre...tierna y dulcemente. Como cuendo de niño le regañaba por ensuciarse y trataba de aguantar la sonrisa-estoy muy orgullosa de ti.

Casi le pareció verse a si mismo avanzar hacia ella. Un niño rubio y flacucho con la cara roja de tanto correr. Y creia que podia alcanzarla, creyó que podría tocarla, cuando sintió que algo impactaba contra su cuerpo y le derribaba.
No sintió el dolor. Solo estiró el brazo con un intento desesperado de alcanzar la imagen que desaparecía. Y su espalda tocó el suelo, y ya solo sentía el calor de la sangre que se escabapa de la parte de atras de su cabeza devido al golpe, formando un charco negro que le empapaba la tunica.

Fijó sus ojos en la lampara. Era muy parecída a la que tenian en la habiatcion de hogwarts. Una lampara de techo con cuatro pequeñas velas. Sonrió.

Que facil era todo entonces, cuando él y Horace se tumbaban en una de las cmas, mirando el techo, como ahora, para hablar o simplemente escuchar sus respiraciones.

Una sola lagrima cayó hasta alcanzar su sien y se perdió entre sus cabellos...que sencilla era la vida..cuando aún quedaba esperanza...cuando todavía deseaban luchar...por el futuro...

La figura del mortifago le ocultó la visión de la luz, mientras dirijía su varita hacia él. La chica estaba a salvo, almenos de momento, y, por primera vez él se sentía liverado.

Aquella noche no iria al bar...no iria a la cita no planeada ¿Horace le perdonaría?si...claro que si...como siempre habia hecho pese a su frialdad.

-Hasta el final...solo te he causado dolores de cabeza...

******************************************************

Pasaban casi 5 minutos de las 11. Horace no habia tocado su baso, ni el de su compañero, y le esperaba tranquilamente observando el paquete que habia dejado sobre la mesa.

Sería el primer regalo que le haría a Denys en muchos años. No sabia ni porque lo habia hecho. Tal vez, porque la sensación dejada por el muchacho la noche anterior habia sido tan extraña que inconscientemente habia buscado algo con que no perder la esperanza de verle tambien aquella noche.

El tic tac del reloj se clavaba en sus sienes, mientras recordaba la ultima imagen que habia visto de Denys.

-Disculpe-la voz del propietario del bar le sacó de su ensoñación, dirigió otra mirada al reloj. Las 12 menos 20- ¿Su amigo no vendra hoy?

Bajó los ojos ¿cómo era posible que todo hubiese llegado a joderse tanto?

-No..no vendrá.

-¿Está enfermo?- el hombre, de unos sesenta años miró con preocupación el rostro triste del chico. Horace se encongió de hombros.

-No- apartó su cabello negro hacia atrás- está, seguramente, muy feliz- el anciano se dispuso a retirar el baso, pero le detuvo con un gesto de la mano- dejelo, por favor...solo por...los viejos tiempos.

Observó como el anciano se retiraba de nuevo tras la barra, con aquel paso suyo tan característico, que ya no volvería a ver.
Nada le ataba ya a ese bar.

Miró a la silla vacia de Denys, y le pareció verle alli, con el uniforme de hogwarts, apoyando la cabeza sobre una mano mientras le sonreía, con aquel maltrecho gato negro colgado de su hombro.

-Llegas tarde al desayuno- exclamó ampliando la sonrisa.

-Lo se...lo siento- le contestó- feliz cumpleaños Saint Just.

Casi pudo ver como cogía el paquete con las dos manos, y los ojos brillantes.

-Pour moi??

-Sí- alargó la mano hasta coger el vaso de un Denys, que ya no estaba alli, que ya no volvería, y lo contempló un rato mientras trataba de poner orden a su mente.

Una mano tomo entonces su vaso, olvidado a medias en la mesa. No se asusto, no se sorprendió, no lo impidió. Ni siquiera se giró.
-al fin te has decidido a volver?

-si te soy sincero nunca me habia ido...almenos, como se dice...no del todo.- Sintió un instante de curiosidad, y giró los ojos tratando de ver al joven que estaba tras él, pero estaba de espaldas, apoyado en el respaldo de su silla.-dime...¿porque vale la pna brindar esta noche?- Horace sonrió. Ambos lo sabian.



-Por el pasado, Firesoul...

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Tia...ni he leio el rpg...pero al leer eto ;__; Tendre que leerlo cuanto tenga tiempo u,u Y tu debes empezar a poner Vasos con v XD

12:59 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Diooooos! Sabes que me encanta este one-choot!! *_____*

6:13 p. m.  
Blogger Lyra said...

Me sigue rayando el cameo de mi niño al final xDDDD (y pq Horace no le suelta un crucio o algo xDDD)

10:11 a. m.  

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